Con solo una mirada podía decirlo todo: lo que sentía, lo que necesitaba, lo que quería compartir. Quienes conocieron a Alex sabían de su don para comunicarse de manera tan clara y profunda.
Fue un rayo de luz cálido, la alegría del hogar y un compañero incomparable.
Hoy se siente el silencio que dejó, ese espacio que antes llenaba con sus pasitos y su presencia amorosa 
Inteligente, atento, noble y sobre todo profundamente amado. Nos dio todo, y lo acompañamos con el más puro amor hasta su descanso.
Gracias por tanto Alex 
Vivís para siempre en nuestros corazones 

